jueves, 10 de enero de 2008

El túnel

"...En todo caso, había un sólo túnel, oscuro y solitario: el mío..."



Cita textual del libro de Ernesto Sábato, "el túnel". Yo vivo en un túnel, y así tal cual como vivía Juan Pablo Castell (el protagonista), vivo alejada de la sociedad en un túnel oscuro, de piedra fuerte y negra, pero que a veces se vuelve transparente, haciendome creer que sí soy parte de la sociedad, que sí logro interactuar con los demás, con las personas que conosco. Pero es sólo una apariencia, no convivo con ellos, siempre estoy sola, sobreviviendo con mis propios medios, y para las personas que no conosco soy invisible aunque el muro sea más transparente que el aire. Muchos me creerás loca, pero así es, y todos mis problemas los he tenido que solucionar sola.





Yo sé que muchos me han tratado de ayudar en diferentes oportunidades, pero no han podido, y no es porque yo no quiera recibir ayuda como muchos piensan. La razón es el maldito muro que separa nuestros mundos. Por una parte esta toda la sociedad, las personas, el mundo entero. Por otra parte hay un túnel oscuro, donde me he desenvuelto toda mi vida sola y ni ellos ni yo podemos llegar a ser un sólo mundo, no podemos sobrepasar esas barreras, va en contra de las reglas de la maldita naturaleza!!!!! Pero de que me sirve explicarlo si todos se quedan con la misma idea vaga, no quieren y no les interesa entenderlo, personas egoístas, malagradecidas y egocéntricas que no les interesa lo ajeno. Por eso nadie me entiende y nadie logrará hacerlo.



Juan Pablo Castell creyó que María sí lo lograba entender y todo partió por una simple pintura, que logró darle la interpretación que nadie nunca le supo dar, ella reconoció la intención que él tenía. Pero estaba equivocado, y así como yo me equivoqué, yo pensé que cierta persona sí me podría entender, que las cosas cambiarían, que lograría salir al fin. Nada de eso ocurrió, nunca me entendió, y a mi parecer nunca le importó comprenderme ni dedicó tiempo para ayudarme. Juan Pablo Castell terminó estando solo, ese era su destino. Yo estoy sola, es mi destino y estoy aceptando que así será...



jueves, 29 de noviembre de 2007

Encerrada en mi soledad, me invade una gran angustia, quisiera hacer una última acción, mas algo detiene mi corazón. Si estuvieras aquí, ya me recriminarías eso…de qué corazón estoy hablando, si nadie posee corazón? Me lo repetiste muchas veces…y ahora al fin te encuentro razón…pero estoy segura que nadie más lo hace…todos dicen que tienen corazón y sólo lo dicen porque sienten sus latidos. Eso no es corazón…;es una máquina que al compás que se mueve hace ruido. Sólo hace ruido…nada más.


Tu fuiste para mí un vicio, el veneno de un error, el error de un sacrificio, que fue confiar en tu amor. Que contradictorios mis sentimientos sobre este amor. Este amor que nació ese día al conocernos. “Hoy la tierra y los cielos me sonríen, hoy creo en dios!”…ese fue nuestro sentimiento aquel día, sentimiento que plasmaste en ese poema que tu mismo me recitaste. Yo no sé que diera porque me volvieras a recitar tus versos!. Yo no sé que diera por un beso! Tú no eras nada sin mí y yo tampoco existía sin tu compañía. Por esto ahora es que me cuesta sobrevivir.


El amor significa alegría, gozo de vivir, es lo que ilumina el camino de la existencia. Pero ahora que el destino me obligó a separarme de este amor, de este amor juzgado por todos ustedes como no correspondido, siento un dolor infinito. Mi angustia aumenta, mas ya cesaron los llantos, aún sigo reflexionando, sufriendo, suspirando, no sé si soy capaz de terminar conmigo, Solo puedo sollozar a ustedes, los que me rodean, pero que no me acompañan, ni siquiera escuchan. A pesar de transmitir a la soledad mi dolor, mi alma aún no logra estar libre de todo el mal y dolor que me aprisionan desde tu partida.


Todo es tu culpa!!...MÍRAME!!! cuando antes me habías visto tan devastada?? No ves que me muero, no ves que no puedo olvidarte?? No me parezco absolutamente en nada a quien yo era. Aún así, yo te juro que no te puedo guardar ningún rencor, aunque hay veces en que quisiera volver a ser la mujer que algún día conociste.



Pero no puedo hacer nada. No sé donde estarás ahora, que camino tomaste…no lo sé, tal vez ni aún con mi muerte estemos en el mismo lugar, quizás no exista otro encuentro ni en el más sombrío y triste de los páramos. Debes estar vagando en un valle de eternas nieves y de eternas melancólicas brumas. Estoy esperando algo que nunca llegará, en un lugar solitario y olvidado. Estoy en un desierto! El mundo está desierto para mí!! Espero mi fallecimiento, pues aquí, donde habite el olvido, aquí estará mi tumba.



*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*


Este fue mi monólogo basado en Gustavo Adolfo Bécker. La verdad a veces me identifico con él, un post romanticista con una vida sufrida... Es uno de mis escritores favoritos, tal vez por eso me inspiré tan fácilmente para poder escribirlo y aprendermelo de memoria.


miércoles, 17 de octubre de 2007

V.S.O (versión subtitulada original)

"Si algún día nos cruzamos
no
respondas ni hagas caso
a los subtítulos que bajo
mi sonrisa
sabes ver.
Yo te diré que voy tirando,
negaré
que estoy llorando
y fingiré que el tiempo
todo lo curó
"




Esa es una pequeña parte del coro de una canción llamada como el título de esta entrada (vos ó vso). Y es obvio porqué la escribí ahora. "
los subtítulos que bajo mi sonrisa sabes ver...", pues yo casi siempre sonrío, estoy feliz, la paso bien, pero hay cosas que em delatan que representan que es todo lo contrario, que estoy mal, que sólo son máscaras. Son los "subtítulos", considerados como gestos o elementos paraverbales (como el tono de mi voz) que siempre me delatan, aunque hay veces en que lo puedo disimular. "...Negaré que estoy llorando, fingiré que el tiempo todo lo curó...". He dicho tantas veces lo mismo... "si no me pasa nada....no estoy llorando, me entró algo al ojo..." y tantas otras excusas que siempre invento para decir "estoy bien, no se preocupen por mí =)". Puras mentiras, mentiras, mentiras!!!!!, siempre lo he negado y siempre lo haré. Es muy difícil que yo pida ayuda...muy difícil. Lo he hecho, pero trato de no hacerlo.




Bien, ahora último no ha sido tan frecuente hacer eso. Hay una única razón: simplemente hay veces que no puedo fingir, y aunque igual sigo llevando todo esto supuestamente bajo control, hay veces en que me desespero, que me siento muy mal, que termino llorando tan frecuentemente en el colegio sin que me vean, salgo de clases sólo para eso, para desahogarme sin que nadie lo note con excusas fáciles de creer (tengo que ir a hablar con tal profe...tengo que tomarme una pastilla...tengo que ir a devolver algo...etc, etc, etc). Pero que puedo hacer...supongo que este tiempo pasara pronto...y que todo será para mejor, que todo se podrá solucionar...




^^ you raise me up(8)

sábado, 6 de octubre de 2007

just...go on

No puedo negar que estoy mal. No he dejado de llorar desde ayer hasta ahora, mientras me torturo entre pensamientos y recuerdos, entre sentimientos y deseos demasiado confusos. Tal vez fue un error, no debí hacerlo hecho, pero qué más podía hacer. Es obvio que no me entienden, no me importa, sólo me interesa el perdón de esa persona que sigue siendo importante para mí, he cometido ya tantos errores y provocado tanto daño a las personas sin mi consentimiento, que no quiero que eso te pase a ti también.




Siento culpa, porque siempre tiendo a cometer los mismos errores, porque me he convertido en una persona tan distinta a lo que alguna vez yo fui. Y no sé qué es lo que yo debo hacer ahora, me volví a caer, y de nuevo tengo que levantarme...y sola...como siempre ha sido y siempre será. No quiero que nadie me hable del tema, quiero ESTAR SOLA, UN MOMENTO DE TRANQUILIDAD POR FAVOR!!!! Yo sé que me hace peor estar sola, pero no me interesa, ya he caído en lo más bajo que una persona puede llegar, he pasado por cosas así antes y supongo que podré salir de esto aunque soluciones no encuentro por más que busco.




Son tantas cosas, se me han juntado tantos problemas que tengo que enfrentar en un mismo momento, estoy deseperada, siento tanta pena y tanta rabia conmigo misma por cosas que aunque tratara de explciar no me entenderían y me juzgarían cruelmente como siempre lo han hecho...me odio, i hate myself!!! El error más grande de mi vida fue uno solo: to be born...


martes, 18 de septiembre de 2007

¿dulce condena?

Era una fría mañana, tan normal como cualquier otra. No había sol, estaba totalmente nublado, uno de esos días en que uno siente en el aire la melancolía. Decidí salir a caminar, aprovechando que era una mañana perfecta como siempre había esperado, sin que existieran personas en las calles. Era un ambiente totalmente pacífico y tranquilizante hasta para el más tensionado de las personas y yo quería beneficiarme de esta situación para poder realizar al fin esa reflexión que tenía pendiente esa noche en vela. Así salí fuera de donde me encontraba, pero no tuve rumbo definido, sólo caminaba por lugares que no conocía, pero tenía la impresión de haber estado alguna vez allí. No había nadie que acompañara a la brisa suave más que yo, apenas con mi vista nublada y algo humedecida lograba distinguir distintas estructuras que me parecían abandonadas por el tiempo.










Mis pensamientos me ahogaban, la razón se antepuso sobre los más mínimos sentimientos que en mí quedaban, siendo ya una persona más fría aún de lo que siempre había sido. Ni yo entendía la contradicción que me planteaba en mi mente. No podía huir, no debía huir, mis actos los hice conscientemente, sabiendo que era lo mejor, que era su propia voluntad, aunque sé que nadie jamás en incontable tiempo logrará entender toda esta realidad que ahora relataré.








Lo recuerdo todo tan claramente, todo ocurrió por una llamada que recibí la tarde anterior interrumpiendo los trances artísticos que yo realizo todas las tardes desde hace ya varios años. Llegué por su gran desesperación que me llamaba intensamente, por la angustia que emitía y transmitía su inconfundible voz cuando hablé por teléfono. Fue por esto, que me dirigí con gran urgencia ha lo que llamaba “su hogar”, ya era de noche y me estaba esperando con notable impaciencia, pero también se le notaba angustia. Entre la soledad del lugar donde nos encontrábamos, lo primero que llamó mi atención fue ver que tenía aquél artefacto de filoso y mortal metal en su mano. Era imposible que yo al reconocerlo no volviera a recordar ese episodio de mi vida ya muerto y supuestamente olvidado en mi maldita mente. No me fue difícil adivinar sus intenciones antes de dirigirnos alguna palabra, ya que hace algún tiempo atrás, todos sus propósitos habían sido míos y, rogándome con sus ojos almendrados y lastimeros, me pedía a gritos de sus miradas que hiciera un último favor hacia su persona. Sabía perfectamente al pedírmelo que yo era capaz de hacer todo lo que me pidiera, y, con tristeza de saber que era nuestro último encuentro, no pude negarme a cometer tal acto, arrebatándole el objeto y preguntando, aunque ya conocía la respuesta, si no existía otra solución. Su silencio y su eterno abrazo me respondieron inmediatamente. Fue así, como con un pequeño temblor, de pena o de cobardía que me invadían en ese instante, luego de varios segundos de tensión y de infinitas vacilaciones, logré realizar su voluntad. El cuchillo, nuestro cuchillo, era parte de su cuerpo, y en un pequeño lapso de tiempo cayó en mis brazos ya inconsciente, pero totalmente en paz.






Sí, estaba en paz, porque yo logré liberar su alma de tanto sufrimiento que la humanidad jamás ha visto y que nunca nadie ha podido soportar durante tanto tiempo. De a poco, dejé su cuerpo reposado ahí, en “su hogar”, despidiéndome amargamente, dejando todo en manos del destino. Sé que soy la única persona que conocía completamente cual era su realidad, cual era su horrible sufrimiento que tantas veces compartimos, y entiendo perfectamente todas sus razones. Pero la tristeza no la he podido desahogar, porque su acto de liberación, fue el principio de la condena de mi espíritu.







Me juzgarán dura y cruelmente, lo sé, pero realicé una noble causa por aquella persona que tanto hizo por mí. Por más que lo intenten, nunca me comprenderán, hacen falta las palabras adecuadas para poder describir todo por lo que pasamos. Pues, ahora estoy recordando todo esto, ganas de llorar no me hacen falta, pero carezco de lágrimas, lágrimas que no existen, que desaparecieron con aquella promesa, con ese juramento que hicimos un día tan nublado como éste, un día donde se siente la melancolía en el aire, donde había un ambiente totalmente pacífico y tranquilizante. El juramento fue el comienzo de mi condena, condena que se concretó con su expiración, expiración que fue la salvación, salvación para el alma más pura que jamás ha existido y existirá en este mundo.

viernes, 24 de agosto de 2007

la agonía y la locura: una maldita combinación

Estoy frente al computador sin nada que hacer, pensando. Ya ha pasado una semana, una semana supuestamente normal, nadie sospecha las intenciones que tuve, es como si nada hubiera pasado. Aún así, ha sido una semana de malditas confuciones en mi mente, tengo una mezcla de sentimientos opuestos entre sí que me hacen confundir aún más. Todavía no estoy segura si tomé la desición correcta, porque no voy a negar que de verdad estoy arrepentida y mucho de no haberlo llevado a cabo.







Si fui capaz de comenzarlo, por qué no lo terminé?? La respuesta es simple: una persona hizo de todo para que yo recapacitara antes de aquel fin de semana. Y logró su objetivo, pero dejó en mi mente mil preguntas que antes no existían, y todas las frases que él me dijo se me repitieron una y otra vez durante todos estos días. Puede que tenga razón, y me salvó de cometer una locura. Pero tal vez sólo arruinó la que pudo haber sido una única solución.







Me arrepiento de no haberlo hecho. Pero también pienso que fue lo mejor que me pudo haber pasado. Trato ahora de cambiar mis malditos pensamientos, de poder organizar mis ideas, que, aunque ya no es tanto como antes, me tienen acorralada y llena de preguntas. He pensado demasiado estos días, pero no he hecho nada para tratar de resolverlo, porque soluciones no encuentro.








Sigue pasando el tiempo, y sólo me queda esperar lo que la vida me tiene preparado. Porque la vida es sabia, y se encarga de poner a los acontecimientos correctos y a las personas correctas en el momento correcto. y sé que todo lo que sucedió fue por algo, y me iba a suceder igual ya sea ahora o en mil años más.





martes, 21 de agosto de 2007

Agonía

No era una noche cualquiera
la soledad respirable
demostraba que se acercaba
mi destino inevitable


No había nada más que hacer
Existía una única solución
Yo ya no podía tener
Ninguna otra ilusión.



Me encerré en mi soledad
Me invadía la gran angustia
Tenía que hacer una última acción
Mas algo detuvo mi corazón.


Mis lágrimas empezaron a brotar fácilmente
Como cuando el aloe en primavera florece
Mil ideas, mil sentimientos estaban en mi mente
Una sola razón ante mis ojos aparece.


Todo lo que por años había ocultado
Todo ese dolor por fin salió a flote
Nunca logré mi dolor desahogar
Ahora todo eso por fin lograba demostrar.
Mi alma se estremecía con cada gota
Recriminándose de hechos que nunca pasaron
De sentimientos que nunca existieron.


La angustia aumentaba, mas cesaron los llantos
Seguía reflexionando, lamentando, suspirando
No fui capaz de terminar conmigo
Solo pude sollozar a los árboles que me acompañaban
Porque a pesar de transmitir a la soledad mi dolor
Mi alma aún no lograba estar libre
De todo el mal y dolor que me aprisionaban




Sólo alguien me podría ahora salvar
que sea capaz de terminar lo que yo no logré
Sigo a una persona desconocida esperando
Que me salve y me diga: no te preocupes, todo acabó…




*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*


Eso lo escribí hace alrededor de 2 meses...y el sábado pasado (18 de agosto) fue exactamente lo que me pasó.
Por ahora no tengo más que decir
No quiero hablar con nadie, no pregunten nada, que hablaré todo ha su debido tiempo.